El empapelado volvió con fuerza y se adapta a todo tipo de espacios. Para livings o comedores, podés optar por diseños con textura o patrones geométricos que aporten elegancia. En dormitorios, los motivos suaves o florales crean un clima acogedor y relajante.
Los baños o cocinas también pueden llevar empapelado, siempre que elijas uno vinílico o resistente a la humedad.
Un buen tip: si el ambiente es chico, evitá los estampados grandes y preferí colores claros o diseños minimalistas.
Y recordá: menos es más. Podés empapelar una sola pared y combinarla con pintura para lograr un efecto moderno.