Las alfombras son aliadas perfectas para darle un toque cálido y acogedor a cualquier ambiente. Además de decorar, ayudan a delimitar espacios, aislar el sonido y proteger los pisos.
En livings, colocá una alfombra grande que abarque todo el perímetro del sillón. En dormitorios, una opción ideal es usar alfombras pequeñas a los lados de la cama.
No olvides elegir materiales fáciles de limpiar si tenés mascotas o niños.
Un truco deco: combiná colores neutros con texturas para lograr un efecto elegante sin sobrecargar el espacio.